Entre las miles de dificultades a las que pueden enfrentarse las mujeres a la hora de quedarse embarazadas hay una que provoca muchas especulaciones y dudas, sobre todo entre los médicos especializados en fertilidad. Es el moco hostil, o moco cervical hostil, como lo llama la medicina. Puede ser una de las causas de la infertilidad femenina al impedir la supervivencia de los espermatozoides dentro del cuerpo de la mujer.

Durante el ciclo de la mujer, el cuerpo produce naturalmente un moco en el cuello uterino. Durante el periodo fértil este moco cambia y se adapta, volviéndose elástico, resbaladizo y transparente, similar a la clara de huevo. El moco cambia para ayudar a los espermatozoides a desplazarse para que lleguen a las trompas de Falopio y fecunden el óvulo. Este tipo de moco también ayuda a los espermatozoides a sobrevivir más tiempo dentro del aparato reproductor femenino, aumentando las posibilidades de fecundación. Por eso se conoce como moco fértil.

¿Qué es la mucosidad hostil?

El moco cambia durante el ciclo menstrual, en su acidez, consistencia e incluso cantidad. Según la fase del ciclo, el moco puede ser más ácido o tener un aspecto más denso de lo normal. Estas características ayudan a la defensa de la vagina contra las bacterias e infecciones. Sin embargo, cuando el moco tiene estas características, los espermatozoides no pueden sobrevivir durante mucho tiempo. Así, mueren antes de llegar al óvulo.

El tema de la mucosidad hostil es bastante controvertido y discutido en medicina. Algunos especialistas en reproducción humana no creen que el moco hostil exista, y menos aún que sea una causa de infertilidad femenina. Se han hecho muchas pruebas, investigaciones y exámenes para estudiar esta condición, pero todos se han hecho en exámenes postcoitales, es decir, después de la relación sexual. Este método se centra únicamente en observar si los espermatozoides permanecen vivos en el útero de la mujer.

Sin embargo, el 70% de las mujeres acompañadas a las que se les diagnosticó un moco hostil pudieron posteriormente quedarse embarazadas de forma natural. Esto ha hecho que este diagnóstico sea algo incierto para los especialistas en reproducción asistida y la medicina en general. La buena noticia es que esto apunta a la posibilidad de que existan tratamientos y métodos para revertir la condición de moco hostil, y hacer que la mujer pueda quedar embarazada de forma natural.

¿Cómo diagnosticar la mucosidad hostil?

Normalmente, se recomienda intentar quedarse embarazada de forma natural durante aproximadamente un año. Tras este periodo, es normal que se soliciten varias pruebas de evaluación para analizar la fertilidad y comprobar si existe algún problema que esté impidiendo un embarazo. El examen postcoital es uno de los últimos exámenes solicitados, y algunos médicos ni siquiera lo recomiendan, porque no creen que sea un problema real. Aun así, el único examen que puede evaluar y diagnosticar el moco hostil es el examen postcoital que se realiza en laboratorios especializados en fertilidad.

¿Cómo tratar la mucosidad hostil?

Al tratarse de una afección llena de incertidumbres y sin una base concreta, algunos médicos tratan a sus pacientes mediante cambios de hábitos que pueden estar relacionados con esta alteración de la mucosa.

Entre los principales cuidados que se recomiendan a las mujeres que desean mejorar el estado de su moco fértil está el de consumir mucha agua a lo largo del día (unos dos litros). El moco se compone de un 70% de agua, por lo que su ingesta adecuada mejora la hidratación del cuerpo y del moco, y también puede aumentar considerablemente la cantidad de moco producido. Este es un consejo válido para cualquier tentativa, no sólo para los que tienen mucosidad hostil.

Una dieta equilibrada y natural, rica en frutas, verduras y hortalizas también tiene una acción beneficiosa en el organismo, fortaleciendo el sistema reproductivo y especialmente en la producción de mucosidad. Algunas infecciones o inflamaciones del aparato reproductor pueden estar relacionadas con la presencia de mucosidad hostil, y en estos casos la identificación y el tratamiento son esenciales. En algunos casos, puede recomendarse el uso de antibióticos en forma de pomada o por vía oral.

También se recomienda un cierto cuidado en la higiene íntima. Cambiar el tipo de bragas utilizadas, por ejemplo, puede ayudar. Las bragas de algodón que mejoran la respiración de la zona, evitando la proliferación de bacterias. También se recomienda el uso de jabones con pH neutro en esta zona del cuerpo, preferiblemente sin fragancias fuertes.

En caso de que no puedas quedarte embarazada después de un tiempo incluso cambiando tus hábitos, se pueden sugerir algunos otros tratamientos y métodos para quedarse embarazada, como la fecundación in vitro, el coito programado o incluso la suplementación de la hormona del estrógeno. La producción de moco cervical está estrechamente relacionada con esta hormona.

Es necesario advertir que la presencia de moco no siempre es abundante hasta el punto de ser claramente observada. Algunas mujeres lo producen en baja cantidad, pero esto no significa que no estén ovulando o que ocurra algo anormal. Para estos casos, recomendamos el uso de geles lubricantes aptos para la fertilidad como FamiGel. Este lubricante emula fielmente el moco fértil, en su textura y su correcto pH, y contiene nutrientes esenciales para el esperma. Además, aumenta el placer con la lubricación adecuada y facilita la llegada de los espermatozoides al óvulo. Puedes compre FamiGel aquí en nuestra tienda virtual.

Pero si a través de la evaluación y examen ginecológico se detecta que la producción de moco es anormal, es necesario comprobar cómo es su concentración hormonal. La hormona estrógeno es la responsable de que el moco sea más espeso, con apariencia de clara de huevo durante el periodo fértil.

Tipos de mucosidad

Todos los conocimientos sobre el cuerpo, su funcionamiento y los cambios en el curso del ciclo son muy bienvenidos para ayudar a la mujer que lo desea a obtener un resultado positivo más rápidamente. Un signo esencial a observar son los cambios en el moco, que demuestran fielmente en qué fase del ciclo se encuentra. Así que vamos a hablar un poco de cada tipo de moco.

El cuerpo femenino segrega diferentes tipos de mucosidad. Incluso a través de ellos es posible identificar no sólo el período fértil, sino también la existencia de algunas enfermedades o infecciones vaginales causadas por agentes externos. Todos los diferentes tipos de moco están compuestos principalmente por agua y diferentes sustancias que les dan su viscosidad. Esta viscosidad cambia bajo el efecto de las hormonas, principalmente la progesterona y el estrógeno.

El ciclo se inicia el primer día de la menstruación, y tras el final de la misma el cuerpo comienza a producir un moco pastoso. Con apariencia similar a la crema hidratante, se puede ver en las bragas o al usar el papel higiénico después de orinar. Muchas mujeres se asustan por la presencia de este moco, imaginando si se trata de un flujo vaginal o de alguna enfermedad en la región íntima. Pero este moco indica el aumento de progesterona en el cuerpo en ese momento. Es un signo de salud y de que todo está ocurriendo como debería, siempre que no vaya acompañado de otros síntomas como picores y olores anormales.

A medida que el ciclo avanza, este moco cambia de color y se vuelve transparente, más espeso y pegajoso. Esto significa que se acerca el periodo ovulatorio. Este cambio se produce debido al aumento de los estrógenos segregados por los ovarios. Todavía no es el moco fértil que ayuda a los espermatozoides en su camino, pero ya es indicativo de que está cerca.

Cuando este moco empieza a tener un aspecto elástico, estirándose entre los dedos al tocarlo, es el mejor momento para salir. Es el famoso moco de la clara de huevo, porque su color y consistencia son muy similares a la clara de huevo. La presencia de este moco significa que la mujer está en su periodo fértil y que los espermatozoides tendrán más facilidad para desplazarse hasta el óvulo.

Una vez finalizado este periodo, el moco vuelve a cambiar sus características y se vuelve esta vez acuoso, dejando a la mujer con una sensación de estar muy mojada y, en algunos casos, hasta con las bragas o la ropa muy mojadas. Esta mucosidad acuosa no tiene olor ni color y no provoca ningún síntoma, como el picor. Por lo tanto, toda secreción sin olor, de color diferente y que no provoque picor o ardor vaginal son secreciones naturales del ciclo femenino. Si se acompaña de otros síntomas, acuda a su ginecólogo para que la evalúe y realice el tratamiento adecuado.

Foto: Almondineverything