La meningitis es una inflamación que afecta a las tres membranas que rodean el cerebro, como la médula espinal y partes del sistema nervioso central. Es muy peligrosa y contagiosa, especialmente en los bebés, y hay varios tipos de meningitis, cada uno con su propia causa y síntomas específicos. Las más comunes son la meningitis vírica, la meningitis bacteriana y la más rara, la meningitis fúngica. La meningitis vírica, como su nombre indica, está causada por un virus, y es el tipo más leve de meningitis en bebés y niños, con síntomas similares a los de una gripe o un virus común. Los síntomas de la meningitis en bebés y niños son:

  • Rigidez del cuello, que provoca un fuerte dolor y hace que el bebé no pueda mover la cabeza con normalidad.
  • Pérdida de apetito
  • Irritabilidad

La fiebre y el dolor de cabeza son síntomas comunes de la meningitis también en los niños o bebés, y en cuanto se sospecha, es aconsejable acudir al médico para que realice la prueba que verificará si es o no, y qué tipo de meningitis. En el caso de la meningitis bacteriana, es más preocupante por la gravedad que puede acarrear y deben ser tratados inmediatamente en los bebés. Está causada por las bacterias meningococo, neumococo y hemofilo y se transmiten por vía respiratoria. Los síntomas se presentan de forma más rápida y agresiva que la vírica, pudiendo producirse fiebres muy altas, provocando convulsiones en el 40% de los casos, vómitos, manchas rojizas por todo el cuerpo y dificultad para mover la zona del cuello, principalmente con movimientos de subida y bajada de la barbilla y la cabeza del bebé puede quedar más alta de lo normal.

¿Cómo se diagnostica la meningitis en bebés y niños?

Es un procedimiento muy temido por las madres, pero necesario. El diagnóstico de la meningitis se realiza a través de una punción de líquido cefalorraquídeo, en la que se introduce una aguja para extraer una muestra de LCR o como se conoce en medicina líquido cefalorraquídeo, que se enviará para su análisis en el laboratorio, recordando que es un procedimiento que no requiere anestesia para su realización. Al tratarse de una enfermedad que necesita un tratamiento rápido, el resultado sale en minutos y se realiza dentro del propio hospital.

¿Cómo tratar la meningitis en los bebés y cuáles son las secuelas?

El tratamiento de la meningitis se iniciará tras la obtención de los resultados de las pruebas, y el especialista sabrá de qué tipo de meningitis se trata y la medicación correcta para tratarla. Por lo general, el paciente tendrá que ser hospitalizado para recibir la medicación adecuada, como los antibióticos, pero en el caso de la meningitis vírica, la medicación no siempre es necesaria. Las personas que han estado en contacto con el bebé deben ser examinadas y, si es necesario, se debe recoger material para realizar pruebas y eliminar la posible infección. Si la meningitis no se trata inmediatamente, pueden producirse graves secuelas, como sordera, daños permanentes en el cerebro del bebé, problemas de aprendizaje, insuficiencia renal e incluso la muerte.

El grupo de edad objetivo para la meningitis es el de los niños de 0 a 5 años, por lo que se distribuye una vacuna para niños de hasta 2 años en toda la red de salud pública. Si tu bebé aún no ha sido vacunado, busca un puesto de salud más cercano y regulariza la cartilla de vacunación.

Véase también: Enfermedades respiratorias: sepa qué son y cómo prevenirlas

Foto: Mike Bitzenhofer